Crema facial antiedad, hidratante y reparadora formulada para actuar sobre múltiples signos visibles del envejecimiento. Combina mucina vegetal de ñame silvestre con vitaminas A, B5, C y E, además de niacinamida, ginseng, adenosina y otros activos que complementan su acción rejuvenecedora.
Su fórmula está especialmente enfocada en ayudar a suavizar líneas de expresión y arrugas, mejorar la textura, recuperar luminosidad y mantener una piel hidratada, tersa y nutrida. Su particular textura elástica inspirada en la mucina se transforma al extenderla y deja un acabado suave y sedoso.
Ideal para pieles con líneas de expresión, arrugas, sequedad, textura áspera, tono apagado o signos visibles del envejecimiento, y apta para todo tipo de piel.